Blog dedicado al intercambio de ideas entre estudiantes de ciencias de la comunicación.
20 enero, 2011
14 enero, 2011
REPORTAJE: LA BATALLA CULTURAL EN INTERNET 5 - EL TESORO PIRATA DE LA RED

El tesoro 'pirata' de la Red
La audiencia de las webs de enlaces se dispara - La industria cifra en más de 150 millones de euros anuales lo que llegan a ingresar estas páginas
ANTONIO FRAGUAS - Madrid - 14/01/2011
Imagine que un estreno de cine de hoy se titulase Instinto letal. Una copia se filtra en algún eslabón de la cadena de producción, o alguien graba la película en un preestreno. Subtitulada por supuestos voluntarios, llegará en horas a las manos del seeder (sembrador, en inglés). Desde su ordenador, este subirá una copia de Instinto letal a un almacén remoto (en Hong Kong o en Suiza) como Megaupload, Fileserve o Rapidshare. En minutos, un link que apunta a la película aparecerá en alguna de las páginas españolas de enlaces a contenidos protegidos. Ya está, el estreno de Instinto letal ha sido saboteado, cualquiera puede verla en Internet.
"Los seeders procuran que no haya una relación directa entre ellos y las webs piratas, pero sabemos positivamente que hay una relación comercial", afirma Andrés Dionis, director general de la Coalición de Creadores e Industrias de Contenidos, el grupo de presión que aglutina a la industria cultural.
Existen dos tipos de webs en este universo del todo (casi) gratis: las que alojan el contenido y las que lo señalizan. Ambas son legales en España. Las segundas son exculpadas por sentencias que se apoyan en una circular de la Fiscalía General del Estado de 2006. El argumento: no se puede demostrar el lucro.
Los usuarios no pagan a las webs de enlaces, pero en algunas se verán obligados a regalar algo que vale dinero: sus datos personales. Serán vendidos a empresas de márketing directo que los utilizarán para campañas publicitarias por e-mail. Por cada correo que envíe una de estas compañías, el dueño de la página de enlaces recibirá 0,024 euros, según las tarifas de la empresa líder del sector, Canalmail. Además, algún usuario pinchará en la publicidad (a menudo de ofertas de ADSL) que abunda en estas páginas. Dos vías de ingresos, pues: publicidad y bases de datos, ¿quién necesita cobrar por los contenidos?
Para entender el peso de las webs de enlaces en España hay que recurrir a sus datos de audiencia. Dos de las más populares, peliculasyonkis.com y seriesyonkis.com (ambas gestionadas por Burn Media S.L, una empresa de Madrid), suman 3,6 millones usuarios mensuales. Estos dos portales han crecido en un año el 57% y el 44% (según los últimos datos de NetView de Nielsen Online), informa Adrián Segovia.
¿Cuánto ganan esas páginas? Solo responde la industria: "Las webs que seguimos hace años ingresan entre 150 y 170 millones de euros anuales. Son 300 páginas, un 60% están en España, el 40%, fuera", indica Dionis. En Argentina, está taringa.net: 4,6 millones de usuarios únicos mensuales desde España. Sirva de comparación que El Corte Inglés en Internet registra medio millón menos de usuarios.
En cuanto a seriesyonkis.com, un experto independiente consultado por EL PAÍS en 2010 cifró en 32.500 euros los ingresos mensuales solo por publicidad. Imposible contrastar estos datos. David M., cofundador de seriesyonkis.com, es lacónico al teléfono: "Nuestros abogados nos aconsejan que no hablemos con los medios".
En tiempos, una de las webs más populares fue elrincondejesus.com, creada por Jesús Guerra. Este asegura que no ganó dinero con ella. Su página fue investigada por la Embajada de EE UU en Madrid, según los cables filtrados por Wikileaks. Fue denunciado por la SGAE y en marzo un juez le exculpó (no se pudo probar el lucro). "Había enlaces a todo: descargas, películas... pero nunca publicidad, ni alojé archivos. Me cansé y lo quité todo", señala por vía telefónica con cierta amargura: "La cosa ha cambiado, ya no es lo que tenía que ser. Antes éramos aficionados, ahora son páginas de profesionales".
Enrique Dubois es "emprendedor pionero en Internet" y fundador de vagos.es, otra web investigada por EE UU: "Teníamos áreas en las que se hablaba de música e incluían enlaces. Eran muy populares, con más de 300.000 visitas al mes", indica por e-mail. Ofreció a la industria compartir un servicio para vender música: "No quisieron hablar de ninguna fórmula nueva, que hubiera sido un gran negocio para ellos y una solución. Nos amenazaron y obligaron a quitar el acceso a todo lo relacionado con música. Y lo hicimos".
La Coalición (basándose en encuestas) cree que, si no existieran las descargas no autorizadas, los internautas pagarían por el 60% de los contenidos culturales de la Red: "Desembolsarían hasta 6.000 millones de euros al año", indican.
Existe una demanda no satisfecha en el mercado. Dubois, de vagos.es, lo explica: "La industria lucha por mantener un negocio obsoleto, arremetiendo de cualquier manera, manipulando y atropellando libertades, en lugar de adaptarse". Desde la Coalición lo niegan y enumeran los proyectos que existen o que están arrancando y añaden: "No se puede pedir a ningún empresario que compita contra una copia gratis e ilícita de sí mismo".
¿Qué ocurre con esas otras webs que alojan fuera de España los contenidos protegidos? Para evitar pleitos, dan la posibilidad a los dueños de los derechos de denunciar cada enlace, pero no efectúan control previo. Viven de las cuotas de los usuarios premium (que pagarán por descargas más veloces), a los que a su vez recompensarán si registran mucho tráfico los enlaces que los propios usuarios, en calidad de seeders, generen.
Un abono de tres meses a Megaupload cuesta 20 euros. En ese tiempo, con una conexión de seis megas (como la que ofrecen muchas operadoras), se pueden descargar más de 2.000 gigas de información, es decir, el equivalente a 2.500 películas (dependiendo de la calidad del archivo). No se sabe cuántos abonados tienen en España: la opacidad de sus cifras es absoluta. Su audiencia arroja alguna pista: según los últimos datos de NetView, 3,3 millones de usuarios entran al mes desde España solo en Megavideo.com (el servicio de streaming de Megaupload). De ellos, dos millones (cerca del 75%) lo hacen a través de peliculasyonkis.com y seriesyonkis.com. España (de acuerdo con datos de Google Trends) es el tercer país del mundo (por detrás de Vietnam y Singapur) que más visitas envía a Megaupload.
REPORTAJE: LA BATALLA CULTURAL EN INTERNET 4 - EL LIBRO ELECTRÓNICO

A un paso del duelo final
La industria editorial tiene la oportunidad de no repetir los errores de las discográficas haciendo atractiva la compra electrónica y abaratando precios
TEREIXA CONSTENLA - Madrid - 13/01/2011
¿Se desmoronará la industria editorial como antes la musical? Solo el tiempo lo dirá. De momento contemos algunas experiencias.
- El olfato Bubok. Hace dos años, Ángel María Herrera fundó en Internet Bubok, un espacio donde usted o Umberto Eco, si quiere, pueden publicar gratis sus libros y venderlos luego al precio que usted, o Umberto Eco, deseen. El 80% será para usted, el resto para Bubok. En estos dos años han publicado la friolera de 35.000 títulos, entre ellos los de algunos autores como José Ángel Mañas, Alberto Vázquez-Figueroa o Rosa Regàs. Herrera, sagaz emprendedor, ha dado con una tecla que suena bien en el mundo digital y que recuerda poco al modelo tradicional de negocio de una editorial. "La industria del libro está teniendo los mismos miedos que la musical y no están reaccionando bien con los precios o el DRM (el sistema anticopias)", opina. "Quieren mantener en versión digital el mismo beneficio que en el papel y no puede ser, es un mundo nuevo". ¿Y el DRM? "Es poner puertas al campo. Dificulta la experiencia al que quiere pagar, el que quiera piratear va a dedicar el tiempo que necesite a crackear [romper la protección]".
- El pesimismo de Salamandra. La editorial acaba de celebrar una década de aciertos, que incluyeron el descubrimiento de Harry Potter o de Sándor Márai. No saben si cumplirán otros cinco. De momento piensan en 2011, confiesa el editor Pedro del Carril, profundamente cauto e inevitablemente pesimista: "Si un día hay un mercado que ha reemplazado el papel, nosotros tenemos poco qué decir ahí". Pero Del Carril cree que todavía no hay un mercado y, sobre todo, piensa que la novela "no casa bien" con el libro electrónico. Muchos autores se oponen a las versiones electrónicas, como J. K. Rowling. Algo que no impidió que alguna entrega de Harry Potter se tradujera al español en la Red antes de que el libro llegase a las tiendas. "Lograron el documento no sé cómo, se repartieron las páginas y comenzaron a traducir... No sé puede hacer nada contra eso", se resigna el editor.
- Libros enriquecidos. Agustín Fernández Mallo publicará su próximo libro, El hacedor (de Borges). Remake, en doble formato. Pero no serán iguales. En el electrónico hay añadidos como links y vídeos caseros realizados por el propio escritor que se insertarán en la pantalla. "Con los extras das otras lecturas a los cuentos y a los poemas, se podría decir que son dos libros distintos", explica. Un camino que arranca con El hacedor... y que continuará en el futuro: "Poder meter música o mis vídeos me parece súper creativo y estimulante, es como una sinfonía". ¿Le preocupa que le pirateen? "No puedo luchar contra eso. El problema es de los creadores, no de la gente. El mundo ha ido por un lado y nosotros tenemos que cambiar el modelo. Podemos patalear, pero es lo que hay".
- Quién gana y quién pierde. Copirrait es una plataforma de artistas y creadores que defienden el copyright, a la que pertenecen, entre otros, Lorenzo Silva, Almudena Grandes, Antonio Muñoz Molina, Elvira Lindo, Juan Bonilla, Ángeles Caso, Ángeles de Irisarri, Luisa Castro, José María Guelbenzu, Luisgé Martín, Gustavo Martín Garzo, Ignacio Martínez de Pisón, Rosa Montero, Juan José Millás, Fernando Savater o Enrique Vila-Matas. Dicen: "Los partidarios de la cultura gratis no suelen decir nunca que para acceder a esas obras y poder disfrutarlas hay que poseer un arsenal tecnológico y pagar previamente unos servicios que no son ni gratis ni baratos (...) La gran democratización de la cultura excluye a quienes no tengan un ordenador ni una conexión ADSL (...) Los beneficios los reciben las empresas de telecomunicaciones, que usan los productos culturales y sus descargas como palancas para vender más".
- Año cero, libros a 2,49. Matilde Sanz es la directora de desarrollo digital de Santillana (Grupo PRISA, editor de EL PAÍS). Asegura que 2010 fue el "año cero". Se creó Libranda, la plataforma digital de venta de libros a la que pertenecen 22 librerías y los principales sellos. En Santillana comenzaron a digitalizar el catálogo (lo han hecho con el 50% de títulos vivos) y el proceso para convencer a autores y agentes de que el mundo digital está ahí para quedarse. Procuran lanzar las novedades en los dos formatos, aunque deben contar con el visto bueno del autor. La novedad más cara se puede comprar a 12,99 euros (en papel oscila entre 30 y 35). Sanz asegura que el 70% de los títulos se venden a 5,99 y algunos, a 2,49. "Cada editorial tiene su política de precios, pero tampoco podemos salir a perder dinero". ¿Qué hay de los sistemas anticopia (DRM) que dificultan o entorpecen la descarga al lector que ha pagado? "Es el ACS4 de Adobe, el estándar internacional. Estamos interesados en que la experiencia del usuario sea lo más cómoda posible, pero depende de los proveedores de tecnología. Cualquier contenido que se compra en Apple o Amazon tiene DRM".
REPORTAJE: LA BATALLA CULTURAL EN INTERNET 3. LAS 'MAJORS'

Otras estrategias para combatir el efecto "devastador" de los piratas
Las multinacionales admiten la dificultad de crear nuevos modelos de negocio
JORDI MINGUELL - Madrid - 12/01/2011
Dantesco, devastador, horrible... y no se trata del tráiler de una película de catástrofes proveniente de Hollywood. Es, en las propias palabras de las multinacionales del cine, la situación que sufren en España estas empresas especializadas en el entretenimiento internacional a causa de las descargas no autorizadas de contenidos digitales.
Filmax entró en concurso de acreedores el pasado mes de julio. Universal Pictures cerró en diciembre su división española de Home Video. El año pasado, según el Ministerio de Cultura, solo cuatro películas españolas superaron el medio millón de espectadores... Una situación de crisis estructural producida directamente por las descargas no autorizadas y el laxismo legal que, después del shock, ha dado paso a la reacción. Digitalización, multiplataforma y coalición son los tres vértices de esta película de catástrofes que pide a gritos, en su reparto multinacional, un nuevo marco legal para su sostenibilidad.
"La influencia de las descargas ilegales es devastadora", denuncia Andrés Dionis, director general de la Coalición de Creadores e Industrias de Contenidos. Es un lobby contratado por la Motion Pictures Association que representa en España a los intereses de las grandes corporaciones del entretenimiento. "La tasa de piratería sería de 77% del total de los contenidos audiovisuales que se consumen en España", añade Dionis.
La Fundación Antipiratería, en boca de su director José Manuel Tourné, va más lejos y asegura que el valor total de las pérdidas en el sector ascendió a 4.250 millones de euros en el plazo de un año (del 1 de julio de 2009 al 30 de junio de 2010).
El pasado viernes llegó desde el International Consumer Technology Show de Las Vegas la última pista de lo que puede ser el futuro de la distribución de contenidos online en su versión corporativa. Se llama Ultraviolet y es la respuesta de Fox, Paramount, Sony, Universal y Warner a las descargas no autorizadas. Agrupadas bajo el consorcio Digital Entertainment Content Ecosystem, estas empresas proponen un modelo parecido al de Netflix pero con una novedad. Si la plataforma líder en el mercado norteamericano en el sector del streaming ofrece la posibilidad de pagar por ver una película en cualquier soporte digital sin descargársela en el ordenador, el usuario de Ultraviolet pagaría una licencia que le permitiría ver ese contenido tan solo en los dispositivos digitales dados de alta en el sistema. Por ejemplo, si un espectador decide comprar la película La red social, de David Fincher, este cliente la podría ver cuantas veces quisiera en los dispositivos que haya elegido (su tableta, su ordenador, su televisión digital...) y a través del sistema informático puesto a disposición de la compañía. Un sistema que entraría en directa competencia con el popular iTunes de Apple y con la plataforma de contenidos digitales on demand que prepara Disney.
A esta novedad habría que añadir la doble tendencia desarrollada en los últimos años por las majors en la que se potencia tanto los contenidos exclusivos como la oferta multiplataforma. En el primer vértice, el de los contenidos, compañías como Warner Bros apuestan por "luchar contra la descarga tanto a nivel de oferta de producto físico y digital como a nivel de organización". Así lo afirma el director general de su división en España, Juan Angulo, que como muchas otras empresas del sector se hace un hueco en el mercado "con propuestas únicas con las que la piratería no puede competir [ediciones especiales, valores añadidos físicos y digitales, títulos de catálogo para cinéfilos...].
A esa estrategia se le añade la de la multiplataforma, de la que Sony sería un ejemplo. La empresa produce películas y las distribuye en salas pero también cuenta con una plataforma propia de exhibición: la PlayStation 3, un aparato doméstico que además de permitir jugar con videojuegos y ver películas en soporte Blu-Ray permite al usuario visionar películas en streaming en asociación con portales como NetFlix o Mubi.
Aunque, como recuerda José Manuel Tourné, el streaming, las consolas multitareas, las coaliciones entre empresas, en suma, inventar un nuevo modelo de negocio, "no se inventa de la noche a la mañana. Aún más cuando al lado de esos modelos hay una oferta totalmente gratis". Y sin ley.
REPORTAJE: LA BATALLA CULTURAL EN INTERNET 2. LA INDUSTRIA MUSICAL

Un grito de alarma contra el tráfico ilícito de canciones
El sector pide medidas antipiratería ante la caída en picado del negocio musical
MANUEL CUÉLLAR - Madrid - 11/01/2011
"La piratería sigue afectando a la industria a pesar de medidas como el cierre ordenado por los tribunales del servicio P2P de LimeWire, realizado en noviembre", asegura la publicación, que cita la proliferación de sitios de torrents y de descarga ilegal como un mal que ya se está convirtiendo casi en endémico para este sector de la cultura.
El problema es planetario, pero se agrava teniendo en cuenta las legislaciones de cada país. España, además, cuenta con un caso paradigmático y es que los usuarios se aferran a decisiones judiciales que han santificado las redes par a par (P2P) que permiten intercambiar archivos si no se demuestra un ánimo de lucro entre los internautas.
Simone Bosé, presidente de la discográfica EMI, incide en la necesidad de aprobar unas reglas del juego: "Hay tres pilares sobre los que debería basarse una legislación que regule la relación entre la industria y los usuarios: primero el respeto por la propiedad intelectual y la propiedad privada a la que todo ciudadano tiene derecho. Segundo, que los usuarios comprendan que hay determinados comportamientos en la web que no son admisibles. Y por último, una regulación respecto a las compañías proveedoras de servicios de Internet cuyas cuentas de resultados crecen cada año, pero que ofrecen cada vez servicios más caros y que permiten que la situación de barra libre se haya instalado y pueda usarse a sus anchas por los internautas".
Pero ¿qué ha hecho el sector mientras tanto para intentar capear el temporal? Bosé responde: "Hemos intentando ofrecer mejores y nuevos productos. EMI está presente desde hace más de 10 años en todas las plataformas de distribución legal de contenidos a las que apoyamos y con las que colaboramos de una forma muy favorable. Estamos presentes en más de 250 plataformas digitales y avanzando, como con la inclusión del catálogo de The Beatles en iTunes, por ejemplo. Creo que estamos donde debemos estar. Además, en breve, nos haremos también visibles en plataformas de televisión y vídeo por la Red, pero siempre en aquellos lugares en los que se remunere la propiedad intelectual".
Los servicios de streaming, como Spotify, se han erigido como "una de las soluciones" al problema, "aunque no son el remedio", en palabras de Lutz Emmerich, el responsable de la empresa en España: "Ofrecemos una forma sencilla de acceder a contenidos musicales que no es ilegal, que genera beneficios para los artistas y las discográficas a través de suscripciones y publicidad y, sobre todo, hemos logrado que muchos de nuestros clientes olviden algo tan poco seguro y tan complicado como la descarga ilegal". Además, han invertido y llegado a acuerdos con empresas como Sonos o Logitech Squeezebox, que "aún facilitan mucho más el acceso legal a un fondo de más de 10 millones de canciones on line y que se nutre con 10.000 canciones al día".
Florian Von Hoyer, director de la distribuidora Altafonte, especializada fundamentalmente en grupos independientes, cree firmemente en las bondades de sistemas de streaming "del tipo Spotify o los españoles Yes.fm". Para Von Hoyer "estos servicios han ganado en velocidad al P2P". Para él el asunto no admite discusión: "Hay internautas que podríamos llamar los internautas malos, que argumentan el uso de la barra libre en que no pueden acceder a contenidos determinados de forma legal, pero dejémonos de tonterías. Yo soy consumidor y el mundo legal y gratuito está ahí y cada vez mejor y, aunque menos, genera beneficios".
Fuente: El PaísREPORTAJE: LA BATALLA CULTURAL EN INTERNET 1 - EL CINE

Taquilla en el salvaje oeste
Algunos portales pugnan por consolidar un nuevo modelo de negocio ofreciendo películas en la Red a bajo precio y sin necesidad de descargas
En la película protagonizada por Los Creadores -a un lado del ordenador- y Los Internautas -al otro-, ambos actores confluyen, en palabras de la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde , en el "salvaje oeste". Pero en ese mundo sin ley existen, también, actores secundarios que cumplen con las leyes del copyright, proponen nuevas formas de negocio y hacen de Internet un espacio donde es posible el encuentro de productores y usuarios.
Son las empresas de contenidos digitales en streaming (un sistema que permite visualizar contenidos multimedia a través de Internet sin necesidad de descargarlos en el disco duro). A pesar del pirateo, del laxismo legal y de los derechos televisivos estos empresarios confían en que, al igual que en Estados Unidos, la Red sea el medio para desarrollar una industria audiovisual digital, sostenible y alternativa. En suma, una industria nueva.
"Tener un marco legal firme contra las descargas es esencial para desarrollar nuestra actividad", afirma Rafael Sánchez, director de negocio de Filmotech.com . "Me entristece que no nos apoyen más", comenta Jaume Ripoll, director de proyecto de Filmin.com. Ambos representan a dos portales de cine en streaming que, si bien no son conocidos masivamente, sí que se han hecho un nicho comercial dentro de su público potencial: los cinéfilos. Dos videoclubs online en los que se puede ver una película sin necesidad de descargarla al ordenador gracias a un reproductor de vídeo y, dependiendo de los servicios de la empresa, con valores añadidos que van desde ver la película en un teléfono de última generación o en la televisión del salón hasta personalizar las búsquedas según los gustos del usuario pasando por información detallada y multimedia de la película.
El usuario, a cambio, desembolsa vía tarjeta de crédito dos euros por película o, en el caso de Filmin.com , también puede optar por una mensualidad que la da derecho a barra libre. El productor de la película, por su parte, se lleva un porcentaje de ese precio. Un nuevo paradigma de probada rentabilidad en el mercado estadounidense con compañías como Netflix (la evolución digital del modelo Blockbuster), Hulu (ABC, CBS y FOX cuelgan ahí sus series) o Mubi (el vídeoclub gafapasta por antonomasia) pero que en el "salvaje oeste" español se ve limitado, según sus responsables, tanto en el desarrollo técnico como en el comercial por la piratería.
Filmin.com registró durante el mes de diciembre 1.100 inscritos en su tarifa plana y el visionado de 3.500 películas. Su catálogo está compuesto de 800 películas de cine independiente y de autor, entre ellos títulos de Mike Leigh, los hermanos Coen, Eric Rohmer o Manoel de Oliveira. No es un portal de estrenos ni de taquillazos. Ofrece, al contrario, algunas recientes sorpresas europeas como La clase (Laurent Cantat, 2008) o la rumana 4 meses, 3 semanas, 2 días (Cristian Mungiu, 2007). Filmotech contabilizó ese mes 4.175 visionados de un catálogo que asciende a 2.006 obras (cortometrajes incluidos) de cine, sobre todo español. Cifras minúsculas comparadas con el portal francés Universciné, de contenido similar a Filmin.com, que registró seis u ocho veces más volumen de negocio ese mismo mes.
La piratería no es el único problema del sector. Uno de ellos son los acuerdos comerciales entre productoras y cadenas de televisión que retrasan la llegada de los estrenos a la plataforma online de hasta casi un año, en casos como La cinta blanca de Michael Haneke o El secreto de sus ojos de Juan José Campanella. A ello se suma el escollo tecnológico.
La empresa española MicroGenesis Media ha desarrollado para la marca Samsung un portal de películas de estreno en streaming para sus televisores y diferentes plataformas como el iPad o el iPhone. "Carecemos de empresas innovadoras de primera línea", comenta su representante, Jerónimo Macanas. "Si las empresas de este país innovaran, nos iría mucho mejor", aclara. Y es que mientras la empresa coreana estudia si implantar ese sistema español de streaming a escala mundial, el "salvaje oeste" español sigue sin ley.
12 mayo, 2010
Webcast UNAM: Propiedad Intelectual en la Academia 2do Foro
Pedro Salazar (Instituto de Investigaciones Jurídicas. UNAM. México)
Kiyoshi Tsuru Alberú (Business Foftware Alliance. México)
Guadalupe Lazcano Xoxotla (Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial. México)
Ignacio Ania Briseño (Dirección General de Servicios de Cómputo Académico, UNAM. México)
Duración: 20 minutos
http://podcast.unam.mx/wp-content/uploads/podcastunam2010-04-21-11111.m4v
II. Mesa I: La Propiedad Intelectual como Motor de la Innovación.
Gloria Isla del Campo (AMPPI, México)
Moises Coss Rancel (Divisional de Servicios de Información Tecnológica, IMPI. México)
Héctor Chagoya Cortés (ADIAT. México)
Alfredo Rangel (Noriega y Escobedo Abogados. México)
Duración: 1:38 hrs
http://podcast.unam.mx/wp-content/uploads/podcastunam2010-04-21-44444.m4v
III. Mesa II: Propiedad Intelectual en la Industria Digital.
Guillermo Rodríguez Abitia (DGSCA-UNAM. México)
Marco A.Morales Montes (Instituto Nacional de Derechos de Autor. México)
Ándres Rengifo (Direccion Jurídica de la Propiedad Intelectual-Microsoft. México)
Carlos Agusto Ramos Larios (AutoDesk)
http://podcast.unam.mx/wp-content/uploads/podcastunam2010-04-21-33333.m4v
IV. Mesa III: Consumo y Mercado Informal en México.
Manuel Becerra Ramírez (Instituto de Investigaciónes Jurídicas, UNAM. México)
Miguel Ángel Margáin (Comité Der. de Prop. Intelectual, American Chamberm. México)
Irely Aquique Pineda (Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial. México)
José Luis Flores Lepe (Procuraduría Federal del Consumidor. México)
Duración: 1:38:00 hrs
http://podcast.unam.mx/wp-content/uploads/podcastunam2010-04-21-22222.m4v
17 diciembre, 2009
Reseña del libro 'El engaño Google, una potencia mundial sin control en Internet'
"Desde el momento en que nos conectamos, dejamos un rastro de datos susceptible de ser utilizado, en mayor o menor medida, por terceros. A diferencia de Facebook, donde los usuarios introducen voluntariamente la información que ellos desean, Google recopila los datos que dejamos involuntariamente. Esta es la gran diferencia y el origen del peligro.”La advertencia la hace el periodista austríaco Gerald Reischl, autor del libro El engaño Google, una potencia mundial sin control en Internet, que acaba de llegar a la Argentina y que rápidamente se convirtió en best seller en varios países de Europa. Reischl (ver reportaje aparte), ofrece una investigación sobre cómo trabaja la compañía más poderosa de Internet, cómo ingresa en la esfera privada de los usuarios y qué métodos utiliza para convertirse en una suerte de Gran Hermano.
“Google ofrece gratuitamente la función de búsqueda, amén de otros programas, y a cambio recoge información sin pedirla realmente. Te dejan usar una multitud de herramientas sin pagar mientras estás revelando datos que ayudan a un consorcio a aumentar sus ingresos por publicidad y sus beneficios”, explica en su libro, que responde a las críticas que se levantaon desde distintos lugares avisando sobre los peligros de Google. “Partiendo de hechos concretos –agrega–, se demuestra que Google es el más eficiente registrador de datos del mundo; que existe un gran número de patentes y métodos que permiten rastrear, analizar y clasificar a los internautas; que las promesas de no utilizar los datos y borrarlos son meras palabras y que la clave del éxito está en la información de los usuarios.”
Los resultados de esta investigación son un alerta para todo aquel que utiliza Google. En los párrafos que siguen se intentará reflejar qué sucede realmente cuando se realiza una consulta en el buscador o se utiliza cualquiera de sus servicios.
Reseña completa
03 diciembre, 2009
11 noviembre, 2009
25 octubre, 2009
Ernesto Flores. Contra el impuesto a las telecomunicaciones (Revista Nexos)
Contra el impuesto a la telecomunicaciones
Ernesto Flores
El impuesto a las telecomunicaciones, aprobado por la Cámara de Diputados, tiene todos los efectos perversos: (1) pone a México como contraejemplo del consenso internacional, (2) disminuye o anula el efecto de derrame de un bien con externalidades positivas bien documentadas, (3) retrasa la inversión en infraestructura de telecomunicaciones, (4) impacta negativamente en la creación o preservación de empleo directo e indirecto, y (5) afecta más a los que menos tienen.
13 octubre, 2009
DANIEL DIÉGUEZ: LA DEFENSA DE L Y F C
Eduardo Galeano.
Francamente los medios de comunicación alineados han atacado con todo al Sindicato mexicano de electricistas (SME), la mayoría de los ataques sin fundamento. Es triste ver miles de comentarios desinformados, uniendose al concenso de los medios masivos de comunicación. Sólo reflejan la ignorancia como expresión generalizada.
Y es que francamente la televisión como fuente de información es pusilánime. Ni los grupos radifónicos, ni muchos medios escritos que, como El Universal, Milenio, Reforma y sobre todo el grupo Vázquez Raña (La Prensa, ESTO, Excélsior, Ovaciones, El sol de México) son fiables en un momento tan decisivo; guardan marcados intereses empresariales.
El SME surge en 1914, del pacto de Morones y Obregón, aunque sus brigadas de obreros primero comaten a Huerta, terminan peleando contra Villa en Celaya. Es un sindicato que apoya la política obrera del mejor presidente que ha tenido este país: don Lázaro Cárdenas del Río. No queda al margen de la lucha de los ferrocarrileros en el 58 y su historia tiene hilos tangenciales con los sucesos del 68 y la posterior guerra sucia.
Mucho dicen de que el sindicato es un chupa sangre, que es causante de todos lo males en Luz y fuerza del centro (LyFC), que tienen pactos con el diablo y que en su sede de Antonio Caso está una de las puertas a Sodoma.
Hay corruptelas, que no por instauradas en la idiosincracia mexicana deberían evadir ser evidenciadas y punibles. Pero hasta en eso hay niveles. El otro sindicato electricista, aquel aliado con la Gordillo y el PAN, supuestamente es un santuario de pureza, incluyendo a doña Elba.
Evidentemente toda la cargada contra el SME y LyFC es un intento por "aplicar nuevos modelos de desarrollo". Entiendase la reducción del estado y cientos de eufemismos que significan privatizaciones y cargar en los hombros de las mayorias los costos de las crisis financieras e industriales. Es triste ver miles de clones de los monigotes televivos en las calles: repitiendo casi literalmente lo que la prensa oficialista ha creado, la manufactura del concenso.
El asalto militar (que eso son ahora los policías federales: militares disfrazados de policías) a LyFC sólo puede reflejar miedo y desesperación en la cúpula gobernante. Miedo porque es un madruguete muy al estilo de los viejos alcones. ¿un sábado a la media noche? después de una tarde futbolera. ¡Caray! Hasta publicar una edición especial del diario oficial de la federación, a esas horas. Cualquier parecido con Argentina 78 es mera coincidencia. Es evidente que no confían ni en la simulación, que muchas veces han utilizado. Desesperación porque los negocios no prosperan, y esos negocios son muy importantes proque si no "papi se puede enojar". De esos empresarios que le juagan al papi, evidentemente debe haber dos, que por su movilidad en los círculos son famisísimos: Pedro Aspe y Claudio X. González, este último de mucha influencia en el panismo, director general de Kymberly- Clark en México, empresa satélite de la del mismo nombre en EU propiedad de Senserbrainer, aquel senador repúblicano que proponía tácticas fascistoides contra los migrantes. Por si fuera poco en 2002 estos mismos hombres proponían que México apoyara militarmente y, como miembro entonces del Consejo de seguridad en Naciones Unidas, con la aprovación de la invasión a Irak. Quien no crea todo esto, que revise los diarios del momento. Nombres no muy conocidos, que junto con los Hernández, O'Farril, Salinas y demás, son la verdadera dirección de este país. Entre ellos y sus similares en EU no hay mucha diferencia, pernecen al mismo séquito.
Definitivamente hay muchas cosas por debatir. Lo ineludible son las intenciones privatizadoras tras el golpe a Luz y fuerza del Centro. En 1998, si no me falla la memoria, el gobierno le prohibio producir electricidad ¡A una empresa que vende electricidad! Desde entonces LyFC ha tenido que comprar cara la energía a empresas, muchas veces extranjeras, y venderla más barato. Después, junto con el decretazo (que aumentaba los beneficios a las televisoras) Fox anunció que hacia el fin de su sexenio se restringirian los subsidios a las tarifas eléctricas. Y vaya que quedaron restringidos: ahora sólo las empresas grandes como "incentivo fiscal" eluden el pago de cuantiosas sumas. La coladera de la corrupción no es el sindicato, cuyos mayores recursos provienende las cuotas sindicales que, aunque la empresa es intermediadio, proviene de los salarios de los trabajadores. Los grandes funcionarios con jugosos salarios, los incentivos a empresas gigantes y la poca inversión en infraestructura (todo responsabilidad del gobierno) es lo que tiene en jaque a LyFC, no los trabajdores que, pese a todo, nunca nos han ocasionado un apagón como los de París, Montreal ó Nueva York. Y eso que en esas ciudades tienen "modernas empresas" en manos privadas.
Desde aquí exhorto a todos a apoyar al SME, a evitar que el país entre en la catástrofe que el gobierno propone. No es un asunto de buenos contra malos, es un asunto de soberanía nacional, de velar por el futuro de la infraestructura económica que ha costado la vida de millones de mexicanos y de varias generaciones. Francamente les diré: me duele ver este tipo de escenarios, sin embargo, se debe defender lo que por mucho tiempo ha sido un resquicio de progreso nacional.
DESDE AQUI MANDO UNA INVITACIÓN A QUIENES, DETRACTORES DE ESTE TEXTO, QUIERAN DEBATIR EL ASUNTO. NECESITAMOS UNA SALIDA PACÍFICA AL CONFLICTO, Y PARA ELLO LO MEJOR ES EL DEBATE. ¡POR LA DEFENSA, YA NO DE LA SOBERANÍA, SINO DE TENER ALGO QUE SE LLAME NACIÓN MEXICANA!
¡APOYO IRRESTRICTO AL SME!
¡NO A LA PRIVATIZACIÓN DE LOS ENERGÉTICOS!
Daniel Diéguez.
daniel_lddm@hotmail.com
Nunca he intentado hacer un texto que ronde por la web, así que esta vez solicito que, si pueden lo reenvien, para iniciar un debate. Es necesario escuchar todas los opiniones.
