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05 noviembre, 2010

Serie XY - Primera temporada completa

XY es la nomenclatura del cromosoma masculino. Pero también es el nombre de una revista en torno a la cual se estructura la trama de esta nueva serie de ficción para hombres que interesará a las mujeres por igual. Y es que en las oficinas de XY se juega mucho más que el contenido de un nuevo artículo para el amante sibarita, el último gadget, o el contrato para fotografiar con poca ropa a una actriz de renombre...

XY
es una revista cuyos contenidos ponderan la masculinidad en todas sus manifestaciones. Nuestros protagonistas se encuentran en permanente conflicto entre lo que promueven en el trabajo y lo que enfrentan en su vida privada, creando un juego con muchos niveles de verdad e interés para todos
.


Si tu explorador no abre el protocolo rstp automáticamente, hay que copiar la ruta del link (seleccionar con el mouse el nombre del archivo -ejemplo "Episodio 1"- y presionar Ctrl+C), abrir el Reproductor de Windows Media y seleccionar el comando Abrir URL (Ctrl+U) en el menú archivo. Posteriormente, hay que pegar la dirección en el cuadro de diálogo que aparece (Ctrl+V) y hacer clic en Aceptar.

Episodio 1,
Episodio 2
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Episodio 3
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Episodio 4
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Episodio 5
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Episodio 6
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Episodio 7
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Episodio 8
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Episodio 9
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Episodio 10
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Episodio 11
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Episodio 12:
rtsp://148.204.199.85:554/xy12.wmv

17 marzo, 2010

Imagen y sexismo en la vida cotidiana


Imagen y sexismo: la precoz sexualización de niñas y niños
- Ana Vásquez Colmenares, en Revista eme-equis, No. 214, p. 63

«Órale, yo pensaba que considerar “sexy”
a una niña de 14 años se llamaba pedofilia!»
Anónimo en chat de Metroflog
sobre las fotos de Danna Paola

El miércoles zapeaba la TV y me topé con un programa de humor blanco: Gilmore girls en el canal 314, BoomLM. Mientras lo veía, pasaron un videoclip de moda que presenta a jovencitas como objetos sexuales y hace apología del sexo y el alcohol, y de una manera flagrante. Evidentemente yo creo en la libertad de expresión, pero el asunto es que ¡eran las 7:20 pm y era un canal de la barra infantil!

En junio de 2009 la revista de espectáculos y sociales Quién publicó, en su reportaje de “Las 10 niñas más guapas de México”, las fotos de Danna Paola, actriz de 14 años, famosa por una telenovela infantil. Tanto en la foto de portada como en las de interiores, la niña proyecta una imagen híper erotizada, con labios y piernas abiertas sugestivamente.

Quién justifica que ella “se sintió a gusto durante la sesión de fotos” y que “sus papás le dieron permiso para participar” (como si no hubiéramos visto ya muchísimos casos de explotación comercial de hijos por parte de hijos).

Éstos que menciono son sólo dos ejemplos. Pero el hecho es que los medios de comunicación y la publicidad bombardean a los niños y niñas con imágenes sexuales y sexistas. Paradójicamente, la sociedad no hace un buen trabajo en orientar a los niños y jóvenes sobre cómo ejercer su sexualidad de manera sana y adecuada, pero ése es tema de otro artículo.

De acuerdo con la Asociación Americana de Psicología, existen severos riesgos, tanto físicos como psicológicos y sociales, efecto de una “sexualización precoz” de la infancia. Por su parte, las empresas de productos de consumo para niños recurren con frecuencia a estereotipos que realzan el carácter sexual, alentando la sexualización precoz y al sexismo, lo cual, a su vez, eleva la posibilidad de incrementar comportamientos como el machismo y otras actitudes negativas hacia las mujeres.

¿Qué hacer?

* Infórmate

Lee y documéntate. Para empezar, te sugiero ver el video Sexy Inc. Our Children Under Influence. Está en inglés (http://www.nfb.ca/film/sexy_inc).

* Observa y decide si estás de acuerdo

Juguetes. La Sociedad de Psicología Americana habla de las Bratz como paradigma de juguete sexualizador infantil. Estas muñecas son niñas que, sin embargo, se maquillan y llevan tatuajes y piercings, algunos con una clara connotación sexual (lengua, pezones).

Ropa. ¿Sabías que hay tangas para niñas de cinco años? ¿Te has fijado en las inscripciones de camisetas y tops de tallas diminutas? Muchas de ellas incluyen alusiones de claro tinte sexual. Una campaña de Armani Junior recibió muchas críticas y tuvo que ser retirada por las presiones de instituciones en pro de derechos de los menores.

TV. Muchas presentadoras de programas infantiles visten ropa obviamente sexy, tienen gestos y diálogos que ensalzan el coqueteo y la sumisión de la mujer. Incluso en dibujos animados y series de Disney y Discovery Kids las chicas van maquilladas aunque representen niñas pequeñas. Las
heroínas infantiles muchas veces tienen cuerpos de mujer y poca ropa.

Accesorios. Las niñas ya no sólo maquillan o peinan a sus muñecas. Ahora el mercado está saturado de fragancias y cosméticos para las dueñas de las muñecas. ¿Realmente una niña de cuatro años necesita brillo de labios y barniz de uñas?

Canciones. Muchas están en inglés, pero la mayoría de las estrofas que más pegan entre los pequeños tienen alusiones sexuales explícitas.

Coreografías. La mayoría de las niñas que concurren a concursos musicales o que simplemente bailan en casa han adoptado como modelos los bailes sensuales de Shakira o Beyoncé. Mueven sus caderas y tocan su cuerpo como las cantantes adultas, pero se trata de niñas.

Revistas. Prácticamente todas las publicaciones para adolescentes enfatizan el aspecto sexual de la mujer y su rol de objeto atractivo para el varón. El encanto y la valía personal se basa en el éxito que se tenga con el sexo opuesto.

* Participa y denuncia

Escribe a los canales de TV, a los medios, a las compañías de ropa y juguetes. Varios padres de familia decidimos crear una asociación civil que, además de ser un observatorio de medios —como ya lo hacen algunas organizaciones enfocadas a temas de género—, tenga un papel integral, tanto para orientar esfuerzos al cabildeo con autoridades y miembros del congreso, como para sensibilizar de los problemas a padres de familia, educadores, empresarios y comunicadores.

Si te interesa el tema, escríbeme a avasquez@prodigy.net.mx.

14 marzo, 2010

Bienes Raíces



Dos opiniones sobre la serie:

1. Álvaro Cueva: El estreno de la semana (18 de enero)

“Bienes raíces”, el proyecto que Once TV México va a estrenar el próximo jueves a las 22:00 horas, no es una serie nacional más del montón, es una maravilla que nadie se debe perder. Por eso le escribo de ella desde ahora, para que lo apunte en su agenda con tiempo, para que se lo diga a sus amigos, para que esté ahí desde el principio.

Hace varias semanas que tuve el privilegio de ver varios de sus capítulos completos y todavía tengo la piel chinita de tan emocionado que me dejó este concepto 100 por ciento original y mexicano.

“Bienes raíces” es un verdadero orgullo para toda la televisión pública nuestro país y, al mismo tiempo, un reto para la televisión privada que sólo sabe hacer refritos y comprar formatos en Colombia y Argentina. Le va a encantar.

¿De qué trata? A nivel macro, son las aventuras personales y profesionales de dos mujeres que se dedican a vender casas y departamentos.

A nivel micro, cada capítulo cuenta varias historias diferentes de personas que buscan, que compran o que venden casa o departamento.

¿Qué es lo que hace atractiva esta serie? El hecho de que, con el pretexto de las casas, los departamentos y las personas, los responsables de “Bienes raíces” hacen un retrato del México de hoy sin concesiones.

A diferencia de “XY”, que era genial, pero que por abordar los conflictos de las masculinidad a ratos tendía a ser una serie de nicho, en “Bienes raíces” hay de todo para todos.

Están las mujeres, están los hombres, están los jóvenes, están los maduros, están los niños, están los ancianos, y los solteros y los casados.

Hay mucho sexo, un lenguaje donde las personas hablan exactamente como habla la gente en las calles de la Ciudad de México y un enjambre de temas sociales que van del aborto, el consumo de drogas y la diversidad sexual al matrimonio, la soledad y el derecho al crecimiento profesional. Pero puestos como algo natural, no como un truco publicitario o como algo que se tenga que corregir en términos morales.

Cuando terminé de ver nada más el capítulo uno de este concepto, dije: “Éste es México, éste es el Distrito Federal, éstas son nuestras historias, éstas sin nuestras complejidades, nuestras calles. Éste soy yo”.

No sé si a usted le pase, pero yo no puedo decir lo mismo con “Los exitosos Pérez”, con “Pasión morena”, con “María de todos los Ángeles” ni con la mayoría de lo que se está produciendo en nuestro país.

Aquí está una de las grandes victorias de “Bienes raíces”: haber creado algo grande con lo que todos nos podemos identificar además, claro, de haber inventado un lenguaje audiovisual que no se parece ni al de Televisa, ni al de Argos ni al de HBO.

Su producción es magnífica tanto en su administración de locaciones como en su dirección de arte pasando por su música, su iluminación, su maquillaje, su vestuario y su selección de reparto.
Todos sus actores están perfectamente bien dirigidos y entonados, desde Fabiana Perzabal (“Amor en custodia”) y Gabriela de la Garza (“Alma legal”), sus dos protagonistas, hasta el chavo que interpreta al milusos de la oficina donde ambas trabajan.

Uno los ve y les cree por su apariencia, por cómo se mueven, por cómo hablan, por cómo están proyectando cosas.

Y es bien interesante porque su visión de México no es ni hipócrita, ni triunfalista, ni fatalista. Es como es, como funciona, como lo estamos viviendo, como lo estamos resolviendo.

Si usted se anima a verla y a discutirla, “Bienes raíces” podría ser para el México de este 2010 lo que “Mirada de mujer” para el México de 1997. De ese tamaño de propuesta estamos hablando.
A mí lo que me encanta es la integración de universos, cómo sus dos personajes principales, tan diferentes en psicología y en edad, son capaces de llevarnos por tantos conflictos tan diferentes en una misma serie sin abrumarnos y sin agredirnos.

Sólo hay un pequeño detalle que me hizo un poco de ruido: que cada uno de los capítulos de “Bienes raíces” comienza como los capítulos de “Nip/Tuck”, con las dos protagonistas preguntándole lo mismo a sus clientes. Pero esto es nada considerando la magnitud de espectáculo que estos señores están desarrollando.

Qué fabuloso que la televisión pública esté generando estas propuestas justo ahora que la televisión privada luce tan dormida en sus laureles. Qué bueno que no todo esté perdido y que usted y yo podemos volver a elegir no sólo entre los productos de cadenas nacionales como El Canal de las Estrellas y Azteca 13.

Sólo le pido dos favores: vea “Bienes raíces”, ya sea los jueves a las 22:00 o en repetición los domingos a la misma hora, y hágale ruido.

La televisión pública no se puede hacer publicidad al mismo nivel que la televisión privada y sería una lástima que un proyecto tan bueno se vaya a perder en la nada por falta de apoyo. ¿A poco no?

2. Florence Toussaint: "¿Te vendes o te rentas?" (10 de marzo)

En multitud de autobuses que circulan por toda la ciudad, en paraderos, en espectaculares, se exhibe esta ofensiva pregunta junto a dos jóvenes y guapas mujeres. A un lado y con letras más pequeñas, aparece el título de la serie: Bienes raíces. Se trata del anuncio, también repetido en el propio canal, de una serie producida por Once México, de reciente aparición.

En un evidente retroceso cultural, el canal del Politécnico Nacional utiliza la imagen femenina en sus peores estereotipos. La metonimia surte efecto, no se trata de casas en venta o renta, sino de adultas. Y ese primer impacto persiste a fuerza de ser reiterado una y otra vez en distintos medios. El contenido deja claro que no es una ironía ni una crítica a la actitud de ciertas personas del sexo femenino. Es una alusión aceptada y aceptable a la condición social que el sexismo ha establecido en nuestra modernidad para las mujeres.

El lamentable comienzo suscita rechazo de entrada entre la audiencia consciente del agravio. El contenido de los episodios no elimina esa sensación pues los personajes principales son inconsistentes, desleales e infieles. En papeles secundarios tenemos suicidas, promiscuas, drogadictas. Una galería de seres cuyas historias apenas si se tocan. La superficialidad hace aparecer a quienes sufren esos conflictos como despreciables, no hay ningún intento por explicarlas.

Las dos protagonistas se ocupan de vender y rentar casas y departamentos, y sus métodos son poco éticos: no señalan los inconvenientes de un inmueble cuando los tiene o la suma elevada fuera del rango del mercado. Más bien buscan satisfacer las fantasías de sus clientes e incluso se involucran sexualmente con ellos y ellas para obtener una venta, en ocasiones lo hacen sólo por capricho, por sentir poder sobre el otro.

Es cierto que la mayoría de las series y telenovelas repiten tres estereotipos femeninos: madre abnegada, devoradora de hombres y esposa fiel, sumisa, aguantadora. Y que las mujeres hemos evolucionado para entrar en ámbitos sociales, políticos, científicos, artísticos de las más distintas gamas. Y que ejercemos el papel femenino doméstico de maneras muy renovadas. Sin embargo, no es esto lo que la serie Bienes raíces se propone mostrar. Más bien pone énfasis en el aspecto de la sexualidad y con ello parcializa a las mujeres, las ancla en una sola de sus facetas.

Los actores provienen de la televisión privada, la mayor parte trabajó en las mejores telenovelas de TV Azteca, las producidas por Argos. Si bien se trata de jóvenes que se desempeñan con soltura, ni el guionista ni la dirección los aprovecha. Están tan acartonados o excedidos como en los melodramas rutinarios de Canal 2 o Canal 13.
Parece vergonzoso que Canal Once produzca ficción que no aporta nada nuevo ni en las ideas ni en las formas y que gaste una pequeña fortuna en anunciarlas.

08 marzo, 2010

Pornografía Nazi

HISTORIA / LA FILMOGRAFIA DEL TERCER REICH

Cine porno nazi para comerciar

EN 1941 algunos hedonistas de las clases altas del nazismo se dedicaron a rodar filmes de porno duro para consumo privado. Pese a su cruzada contra el arte degenerado, el régimen las usó para comprar petróleo extranjero.
THOR KUNKEL. Berlín

No están en la colección del Bundesfilmarchiv, el Archivo Cinematográfico Federal de Alemania, y ni siquiera sus títulos constan en él.En Alemania no se ha escrito hasta ahora una sola línea de ellas.Y, sin embargo, las películas de Sachsenwald, como se conocen los filmes pornográficos producidos en la Alemania nazi en alusión al lugar donde fueron rodados, no son una invención.

De hecho, y esto es aún menos conocido, tales películas pudieron ser objeto de una serie de intercambios entre 1941 y 1943 para paliar la escasez de materias primas. Películas porno alemanas a cambio de hierro sueco y petróleo tunecino.


La primera vez que oí hablar de las películas de Sachsenwald fue por casualidad, a mediados de la década de 1990. Un amigo estaba enfrascado en la contemplación de un antiquísimo ejemplar de la revista Playboy cuando dio con un artículo bastante interesante: La historia del sexo en el cine, de Arthur Knight y Hollis Alpert.


En él se decía: «El más peculiar de los negocios de cinematografía pornográfica fue el que emprendió el tercer Reich. De 1936 a 1939, los nazis rodaron en Hamburgo las llamadas "películas de Sachsenwald". Se trataba de un porno blando [el posterior visionado del material permite afirmar que blando no es la palabra más adecuada] destinado a Suecia, donde se cambió por el hierro utilizado en la construcción del tejado de la sala de congresos de Nuremberg».

Las primeras investigaciones no dieron resultados. Los buscadores de Internet no recogían nada. Los neonazis no parecían saber nada, algo increíble considerando que los artículos más insignificantes de la época son objeto de culto.

Tampoco se podía encontrar información en los organismos oficiales. Ronny Loewy, del Fritz-Bauer-Institut, dudaba abiertamente de la existencia de las películas.

Ni siquiera una autoridad en la materia, como Helmut Regel, del Bundesfilmarchiv, había oído hablar nunca de las películas de Sachsenwald: «¿Se refiere a tomas de penetraciones?», se preguntaba sacudiendo la cabeza. «Hubo películas algo subidas de tono, como Die Nacht der Amazonen, una obra de desnudos. Pero, ¿películas verdaderamente pornográficas? Eso no habría encajado con el puritanismo de los nazis».

A pesar de las numerosas entrevistas con camarógrafos jubilados de los estudios Riefenstahl y antiguas actrices de la Ufa, no averiguaba nada nuevo. Yo mismo empezaba a albergar serias dudas sobre su existencia.

No me puse sobre la pista correcta hasta que di con un documental de Alexander Kluge que mostraba breves secuencias de las películas de Sachsenwald. El maestro de la ficción documental alemana se alegró enormemente cuando lo abordé en una sala de montaje del Arri, en Múnich, y me proporcionó la dirección y el teléfono de un coleccionista.

Kluge no tenía ningún dato concreto sobre los intercambios. Tres días después me encontraba en compañía de Werner Nekes, rodeado de visores y proyectores.

«Empezaré con Frühlingserwachen.» Mientras introducía la película, Nekes me habló de los vendedores de las películas de Sachsenwald.

Al parecer, un diplomático y miembro de la nobleza de un país báltico había conducido las negociaciones con los propietarios de las minas suecas. También en Suecia se habían desatado los rumores sobre la pornografía nazi. Tras la valoración del crítico cinematográfico Gösta Werner, las películas empezaron a copiarse en la embajada alemana de Estocolmo. Sin embargo, no existía nada que pudiera probar estos hechos.

Mientras veía las películas supe que debía escribir una novela. Dediqué un año y medio a seguir las huellas de tres películas -Der Fallersteller (Cazador con trampas), Frühlings Erwachen (El despertar de la primavera) y Waldeslust (El bosque del placer)- por Sfax, Túnez, Roma, Copenhague, Kiruna, Malmberget, Wiesbaden y Boston. Entrevisté a un total de 57 personas. Gracias a la mediación de un fotógrafo de Hamburgo llegué incluso a localizar a la última de las protagonistas que quedaba con vida en una residencia de ancianos.

«Creía que todo eso había caído en el olvido hace mucho tiempo», me dijo. «Me pagaron 220 marcos; en aquella época era mucho dinero». Se avergonzaba de su «pecado de juventud», como lo llamaba.

En resumen, la investigación aportó los siguientes datos:

-Las películas de Sachsenwald se rodaron en 1941. Alexander Kluge ha confirmado la autenticidad de las copias en blanco y negro que aún se conservan.

-Según la declaración de la actriz erótica H. S., cuyo nombre no mencionaremos para respetar sus deseos, las películas Der Fallersteller y Frühlings Erwachen se rodaron en Sachsenwald, en las inmediaciones de Aumühle, y es probable que la película en color Waldeslust se rodara en un lago de los Alpes de la Alta Baviera. Los actores eran miembros de la asociación naturista Bund für Leibeszucht (Asociación para el Cultivo del Cuerpo).

-Según declaraciones de la testigo, los productores no pertenecían a ninguna organización militar, sino que eran civiles bien vestidos con «buenos modales y una expresión muy cuidada».

-Las declaraciones de Fritz Hippler, el antiguo intendente de cinematografía del Reich, apuntan a un entorno extraoficial de la clase alta del nacionalsocialismo, tal vez incluso a la Sociedad Hedonista Swing, que se reunía en Berchtesgaden. Compuesta por miembros de la nobleza, artistas famosos, deportistas y actores, durante los años de guerra este grupo «vivía a lo grande en la Alta Baviera», en palabras del ministro Goebbels.

-Aunque al menos una de las películas de Sachsenwald se proyectó en un establecimiento público de la empresa sueca Bolaget, en Kiruna, en 1942, no se han hallado pruebas determinantes de que se produjera un negocio de intercambio con la compañía minera LKAB, con sede en Kiruna.

-Existe una pista inequívoca que permite seguir las películas hasta el norte de Africa, al Mineralölkommandos (comando petrolífero) del Afrika-Korps. Las películas de Sachsenwald, igual que las postales de desnudos, eran unos objetos de intercambio muy cotizados entre los beréberes. Como explica un testigo presencial, es probable que no se cambiaran «por alimentos, sino por concesiones».

-Dentro de la campaña de erradicación del nazismo emprendida por los estadounidenses, las películas de Sachsenwald también acabaron en la lista de obras prohibidas del Gobierno militar. Esto explicaría por qué se conserva un número tan reducido de copias.

Ningún ser vivo puede separarse de la Historia, de sus orígenes. ¿De qué se me acusa, pues? ¿De haber intentado reproducir un periodo de nuestra Historia demonizado por todo el mundo? ¿De haber representado el Tercer Reich desde el aspecto de la seducción y la ceguera? ¿Del nihilismo de los nazis?


THOR KUNKEL es escritor alemán. Su última novela, «Endstufe» (Fase final), basada en las películas de Sachsenwald, debería haber sido publicada a principios de año por la editorial Rowolth, pero en el último momento la obra no vio la luz por «diferencias estéticas y de contenido» entre el autor y los editores. Tras una intensa polémica, «Endstufe» saldrá en abril de la mano de la editorial Eichborn Berlin

Fuente: http://www.elmundo.es/cronica/2004/436/1077544520.html

03 febrero, 2010

Nota 'Poder y género'

Poder y género

A lo largo de las últimas décadas, el análisis de las condiciones de la existencia humana ha cambiado sobre todo a causa de la preeminencia del poder. Gran parte de esta preeminencia se debe al trabajo intelectual de Michel Foucault. Con obras como La arqueología del saber e Historia de la sexualidad I. La voluntad de saber, Foucault desplazó el análisis del poder de las personas a las acciones. Propiamente dicho, Foucault se refiere a relaciones de poder, definidas como modos de acción que no actúan directa e inmediatamente sobre “los otros”, sino sobre la acción propia. Una relación de poder, en contraposición a la violencia, se articula entre dos elementos que le son indispensables para ser justamente una relación de poder; donde “el otro” (aquel sobre el cual se ejerce) sea bien reconocido y mantenido hasta el final como el sujeto de acción. En otras palabras, el poder es sobre todo “un conjunto de relaciones y juegos estratégicos de acción y reacción, de pregunta y de respuesta, de dominación y retracción, y asimismo de lucha y defensa, e inventos posibles que se producen entre instituciones cuyas funciones son establecer el control social sobre la vida de los individuos” (Foucault, Historia de la sexualidad I, 313).

Según Foucault, en nuestras sociedades actuales las instituciones creadas para regular la vida de los individuos (hombres y mujeres), compensar y sancionar las acciones y reacciones, tienen cuatro funciones que permiten afianzar al capital como ente dominador: a) el control del tiempo de los individuos a partir de esquemas y horarios (trabajo, escuelas, prisiones, hospitales, recreación); b) el control del cuerpo para que sean capaces de trabajar con ciertos valores (moralidad sexual, reproducción biológica, características fisiológicas y anatómicas, salud); c) el micropoder económico, político y judicial que se otorga a instancias y/o individuos en un alto rango de jerarquía con respecto a otro inferior, para dirigir, dar órdenes y sancionar a hombres y mujeres (en la familia, en la comunidad, en la escuela, en el trabajo, en el gobierno); y, finalmente, d) el poder epistemológico que dota de conocimientos de una verdad para que los otros poderes se legitimen.

Desde este enfoque, las formas de poder y de saber no superponen las relaciones de producción del sistema capitalista, más bien son las que constituyen estas relaciones. De tal manera, la ideología que permanece como dominante y se institucionaliza para someter a otros, aunque tome forma de libertad, debe ser revisada bajo un examen crítico. El fin es que el saber de las categorías de análisis se revistan de poder para que se transformen a sí mismas y por la secularidad a las instituciones. El examen que se requiere para transformar las realidades de las mujeres como individuas sujetadas por las instituciones deberá partir de principios que logren sustentar dichos cambios en las categorías.

El género es hasta hoy la categoría que las teorías feministas han elaborado para dotarla de poder-saber. La idea prima del género es que el saber no tenga que desligar la teoría de la práctica.

Ivonne Vizcarra Bordi. “Hacia la formulación de una economía política feminista”, en: Género y poder. Diferentes experiencias mismas preocupaciones, Universidad Autónoma del Estado de México, México, 2005, págs. 13-14.

10 diciembre, 2009

Porn Flakes: Los orígenes de los Corn Flakes de Kellog's y la cruzada contra la buena "chaquetita"

Fragmento del libro Pornografía. Sexo mediatizado y pánico moral, de Naief Yehya, Editorial Plaza y Janés, México, 2004, págs. 188-189.

"En 1812, el doctor Benjamin Rush, quien fuera jefe de cirujanos del ejército continental estadouindense y uno de los signatarios de la declaración de independencia de este país, publico el primer tratado psiquiátrico escrito en esa joven nación. Ahí se establecía que lo que comúnmente se denominaba locura era una enfermedad de los vasos sanguíneos que podía ser provocada por la masturbación. Estas conjeturas inspiradas a su vez por otras teorías sin demostrar pasaron a formar parte del acervo científico. En 1843 el librepensador Silvester Graham publicó su Discurso a los jóvenes (Lecture yo young men), un tratado antimasturbatorio. De acuerdo con Graham, quienes se entregaban al vicio solitario eran fáciles de reconocer, aseguraba que eran usualmente sujetos tímidos, desconfiados, lánguidos, despreocupados por la higiene e ictéricos.
Silvester Graham

"A diferencia de otros militantes antipornografía, Graham desconfiaba de la ciencia médica y proponía curar a los masturbadores mediante una dieta sana, tanto en lo alimenticio como en lo sexual. Graham pensaba que comer carne provocaba deseos carnales; aseguraba que las irritaciones y las excitaciones del sistema gástrico o de los genitales incrementaban las posibilidades de ser víctima de enfermedades y morir.

"Uno de los muchos seguidores de las ideas de Graham (a quien debemos las galletas que llevan su nombre y que fueron inventadas como fuente saludable de fibra) fue el médico John Harvey Kellog, quien también tenía fe en los poderes curativos de la nutrición y estaba obsesionado con la masturbación, o bien, con su erradicación.
John Harvey Kellog

"Kellog era más radical que otros antimasturbadores, ya que consideraba que el sexo era innecesario y de hecho cuenta la leyenda que durante su luna de miel pasó la noche escribiendo un frenético documento antisexo de 644 páginas, de las cuales, como señala Carrie McLaren, 97 estaban dedicadas a la denuncia del
vicio solitario, sus síntomas y sus consecuencias. Kellog señalaba 39 signos inconfundibles que inculpaban al masturbador, entre los que destacaban: el insomnio, el deseo de estar solo, la osadía, la confusión de ideas, los apetitos caprichosos, el uso de tabaco y el acné.

"Kellog quiso dar un giro científico a las ideas de Graham, por lo que experimentó con granos integrales e inventó la mezcla de avena y harina de maíz cocinada que llamó 'granola'. Más tarde probó otros cereales y eventualmente desarrolló unas hojuelas de maíz tostadas, que años después habrían de volverse extremadamente famosas.

Publicidad de Kellog's en los 50's
Los confleics hoy

"Kellog consideraba que una dieta saludable era la primera condición indispensable para eliminar la masturbación. Pero Kellog tenía serios problemas con la competencia, ya que por aquel entonces muchos otros empresarios trataban de explorar el mercado de los cereales, un alimento al que se atribuían propiedades irreales, como producir glóbulos rojos o que podían ser usados como alternativa a la cirugía, en caso de apendicitis. Kellog tenía ideas delirantes, pero carecía de la ambición necesaria para competir por ese mercado, por lo que estaba perdiendo dinero. Entonces su hermano William tomó las riendas de su empresa, abandonó toda pretensión de que sus productos curaban a los masturbadores, utilizó los recursos más modernos de la publicidad y convirtió a la pequeña empresa de su hermano en un gigante, para más tarde arrabatársela."

06 diciembre, 2009

Revista Sociológica No. 69 - Diversidad sexual

Visita el sitio de la Revista Sociológica
(Registro gratuito y acceso completo a todos los números)

CONTENIDO

Presentación
Jorge Mercado Mondragón,

Sueños eróticos y ejercicios espirituales entre los hombres del desierto. Los sueños de san Jerónimo
Sergio Pérez Cortés

La Teoría Queer: la de-construcción de las sexualidades periféricas
Carlos Fonseca Hernández, María Luisa Quintero Soto

¿Corregir el cuerpo o cambiar el sistema? La transexualidad ante el orden de género
Joan Vendrell Ferré

La conformación reflexiva de las identidades trans
Estela Serret Bravo,

Cuerpo y sexualidad, un derecho: avatares para su construcción en la diversidad sexual
Alma Rosa Sánchez Olvera,

Intolerancia a la diversidad sexual y crímenes por homofobia. Un análisis sociológico
Jorge Mercado Mondragón,

Sexualidades minoritarias y derechos humanos. Sociedades de convivencia en el Distrito Federal
Marta Torres Falcón,

among others

08 septiembre, 2009

Periodista sudanesa encarcelada

Periodista sudanesa no solamente encarcelada, sino azotada por usar pantalones contra las costumbres de su país, la nota aqui.